El peligro de la sobreexposición a las pantallas

El peligro de la sobreexposición a las pantallas

Aunque las pantallas digitales suponen un gran avance en muchos aspectos de nuestras vidas, su uso inadecuado, está relacionado con problemas de salud y desarrollo psicomotor.

Consecuencias del abuso de las pantallas

El abuso de pantallas en niños y adolescentes se asocia con:

  • Aumento de la obesidad
  • Alteración del patrón del sueño
  • Problemas de atención
  • Alteración en el desarrollo del lenguaje.

Por ello, organizaciones como la Asociación Española de pediatría (AEP) recomiendan un uso adecuado:

  • Restringir el tiempo de pantallas
  • Evitar el uso de la televisión (TV) durante las comidas
  • Evitar utilizar TV antes de los dos años
  • Evitar la presencia de TV en el dormitorio.

TV y Videojuegos

De entre los distintos dispositivos y actividades con pantalla, los más relacionados sistemáticamente con posibles efectos indeseables en el desarrollo psicomotor y/o rendimiento académico son el tiempo de TV y de videojuegos.

Existen tres revisiones internacionales de la literatura que analizan el tiempo de TV y de videojuegos en la infancia y todas coinciden en destacar el elevado porcentaje de niños, entre el 44-66%, que no cumplen recomendaciones de uso de la APPAmerican Academy of Pediatrics).

Preadoslescentes y adolescentes

Respecto a los estudios realizados en adolescentes y preadolescentes hay consenso en que más de la mitad de esta población abusa de estas pantallas, es decir supera el máximo recomendado de 2 horas al día.

Menores de 8 años

En cuanto a los menores de 8 años, se han realizado menos estudios, la mayoría solo analizan el tiempo de TV y entre los que analizan tiempo de videojuegos, no es posible extraer conclusiones claras debido principalmente a la heterogeneidad en la presentación de los resultados.

Menores de 2 años

No hemos detectado ningún estudio realizado con niños/as menores de dos años en nuestro entorno. Todo ello limita los conocimientos entre la población española de 0 a 8 años.

Sedentarismo

El comportamiento sedentario, relacionado con las pantallas, a grandes rasgos, se origina y se establece desde la infancia por lo que los hábitos adquiridos pueden tener una importante repercusión en la salud en la edad adulta.

En cuanto a las variables relacionadas con un mayor consumo de TV y/o videojuegos, los resultados de los diferentes estudios también son muy dispares, siendo pocas las variables que de forma sistemática se asocian a un mayor consumo.

El 60% de los niños/as de más de 6 años, consume más o al menos 2 horas/día de pantallas recreativas, porcentaje similar a los descritos en la literatura.

Observamos un claro incremento del tiempo de pantallas recreativas con la edad, de forma similar a otros estudios.

Aumento del consumo en fines de semana

Cabe señalar que durante los fines de semana el consumo de pantallas recreativas llega incluso a duplicarse, aunque es esperable por el mayor tiempo libre disponible.

La magnitud de este comportamiento hace importante su consideración en el diseño de planes de prevención de abuso de pantallas.

La AAP recomienda evitar la exposición a pantallas digitales a los menores de dos años por su asociación con repercusiones negativas en el desarrollo psicomotor. A pesar de ello, tres de cada cuatro niños/as no siguen estas recomendaciones. Este comportamiento es generalizado, y también se observa en otras poblaciones.

Esta exposición temprana a la televisión podría ser consecuencia del desconocimiento de esta recomendación por la mayoría de la población, pero también a la omnipresencia de las pantallas en la sociedad actual, que dificulta en gran medida, seguir este criterio.

Otras de las recomendaciones de la APP es evitar el uso de TV durante las principales comidas familiares y mirar TV solo, sin supervisión.

La mayoría de la población infantil mira la TV a menudo mientras almuerza o cena y también la mayoría miran la TV solos de forma habitual. Estas prácticas, no sólo tienen el inconveniente de interferir en un espacio familiar relevante o dificultar la mediación instructiva y supervisión, sino que también son un factor de riesgo que aumenta de forma importante la probabilidad de abuso de pantallas recreativas.

La mayoría de organismos que trabajan para optimizar el uso de pantallas en la infancia, destacan el papel de los pediatras como agentes activos. Sin embargo, su papel no debería restringirse a informar de las recomendaciones para un uso óptimo, sino que para ser efectivo varios estudios sugieren que deberían destacar el posible efecto negativo del abuso de pantallas recreativas.

Las variables modificables que mostraron asociación independiente con exceso de tiempo de pantallas recreativas fueron el tiempo de TV de los propios progenitores, mantener la TV en funcionamiento la mayor parte del tiempo y ver TV habitualmente solo.

El ejemplo de los progenitores

El tiempo de TV del progenitor ha sido sistemáticamente relacionado con el tiempo de pantallas recreativas de sus hijos/as y en algunos casos ha sido la variable más importante.

La mayoría de estudios interpretan que los progenitores actúan como modelos y sus hijos/as reproducen comportamientos, pero en otras actividades que los progenitores podrían actuar también como modelos, no se establece esta relación, por ejemplo, en algunos estudios el grado de actividad física de los progenitores no se asocia al de sus hijos/as.

Creemos que probablemente haya también un componente ambiental, no sólo de imitación o modelo, sino que el hecho que alguien esté mirando la TV, propicia que se desencadene este comportamiento.

Al igual que el tiempo de TV del progenitor, los comportamientos socioculturales también favorecen un mayor consumo porqué actúan como señales de acción, pistas ambientales que precipitan un comportamiento.